Historia

Un sueño, una idea, el inicio……

El inicio de la realización de este “Nuestro Proyecto institucional”, se remonta al verano del
año 2017 cuando Marcelo Pozas Marincovich y Álvaro García González después de mucho hablar
de baloncesto, llegan a percatarse que en sus ideas y sueños, ambos albergaban la posibilidad de
construir un club de baloncesto. El desafío era tremendo, pero ambos, llevados por un gran
anhelo, comenzaron a indagar y averiguar los conductos regulares para poder dar forma a ese
reto.
No paso mucho tiempo para que muchos más adhirieran al proceso y un fuerte grupo,
convencidos de llevar a delante esta idea de club, pusieron su mejor esfuerzo para constituirnos
como una unidad de formación de menores en la disciplina de baloncesto.
Los hijos de estos colaboradores y otros menores, la gran mayoría provenientes del
Colegio Los Reyes, conformaron las primeras categorías de nuestro club, que encontró casa al
alero del antiquísimo y tradicional club Deportes Quilpué, connotada institución dedicada a la
formación de jóvenes futbolistas en la actualidad. Al alero de esta institución, los primeros pasos
de nuestra naciente rama de baloncesto empezaron a tomar fuerza y en unos cuantos meses,
nuestras dos primeras categorías, u 15 y u 17 saltaron a la cancha de la competencia organizada
por la asociación de Básquetbol Marga Marga.
Poco a poco, el trabajo mancomunado y la orientación técnica de la institución empezaron
a dar frutos deportivos, de construcción y de desarrollo integral. La idea se estaba haciendo
realidad.

De a poco……. Pero a paso firme…

En el año 2018, la convicción de nuestro club estaba centrada en la masificación de la
actividad en nuestra comuna, y la institución comenzó el proceso de convocar y motivar a los
jóvenes a tomar parte de nuestro club en construcción, solamente con el objetivo “de formar
menores y jóvenes realizando un trabajo con seriedad”, esta fue la consigna institucional para
continuar con el proceso de formación de nuestro club. Tuvimos que ser fuertes y unidos para
poder sobrellevar situaciones complejas, como la de no tener nuestro propio espacio para
desarrollar nuestras actividades, pero una vez más, el esfuerzo, sacrificio y gestión de nuestros
colaboradores y apoderados nos permitieron cumplir con nuestros entrenamientos en recintos
alquilados.
Ya a términos del 2018, las huestes de nuestra institución alcanzaban a las categorías desde u 13 a
u 19 en varones y damas. Además, ya habíamos dado inicio a medir fuerzas en competencias
importantes en nuestra zona; nuestra primera prioridad formar y participar se estaba cumpliendo.

De la convocatoria al proceso de formación

Ya mejor estructurados, con una directiva proactiva y preocupada de seguir nuestro
proceso y hacernos un organismo cada vez más autónomo y con gestión seria, se dio inicio al año
2019, manteniendo nuestra consigna “trabajamos con seriedad”. El objetivo para el año ya era
participar y competir… y este fue un propósito institucional y deportivo para todas nuestras
categorías. Además, la directiva afianzo diversas actividades sociales y de camadería que unió mas
a los apoderados y su compromiso por nuestra institución.
Gran satisfacción nos dio el poder lograr uno de nuestros objetivos iniciales y poder conseguir
armar nuestra categoría Mini, con lo cual nuestros grupos de niños y niñas cumplieron con las
exigencias básicas de categorías de juego.
Así, ya más consolidados, pudimos participar de eventos deportivos zonales, en cuales nuestro
niños y niñas mostraron sus habilidades y desarrollo, y aún más compitieron, dándonos grandes
satisfacciones, inesperadas en algunos casos, por lo joven y reciente de nuestro club.
Ya con una planificación más regular y estableciendo nuevos objetivos, como si fueran
nuevos escalones, nos dirigimos a poder tener nuestra escuela de formación para menores entre
los cinco y ocho años de edad, de manera de dar cumplimiento a nuestra “canterita” y emprender
los primeros pasos de formación desde las bases, para así paulatinamente ir desarrollando a todos
nuestros menores en su proceso de crecimiento.
El desafío, obviamente sigue, pues aún nos falta para poder posicionarlos como un club
con toda la logística e infraestructura que esto amerita, pero el sueño aún esta en proceso y lo
sabemos, pero nuestra convicción esta entera e intacta para tarde o temprano llegar a la realidad
que todos quertemos.